Mexicanos deportados, extraños en su propio país

Osvaldo Rodríguez Cedeño

Después de vivir 28 años en Estados Unidos como indocumentado, Osvaldo Rodríguez Cedeño, fue deportado a México, el país que abandonó desde muy pequeño en busca de un mejor futuro, con lo que pasó de un día a otro del sueño americano a la pesadilla nacional.

“La mera verdad sí es una pesadilla, porque toda mi vida la viví del otro lado, y de repente ahora ya estoy aquí sin conocer”, lamentó.

Antes, trailero en San Bernardino, California, donde ganaba mil dólares a la semana y ahora, despachador de una gasolinera en la ciudad de Mexicali, Baja California con un sueldo de apenas mil pesos a la semana.

“Me deportaron porque yo andaba muy enganchado en las drogas y de repente comencé a vender drogas y me agarraron; a causa de eso me enviaron a prisión, y perdí familia, hijos y trabajo”, indicó.

A pesar de todo, Osvaldo, quien porta en el brazo izquierdo un tatuaje con el símbolo de "Hecho en México", no pierde la esperanza de volver a Estados Unidos y reencontrarse con sus seres queridos, aunque por ahora parece casi imposible que esto pueda ocurrir con la política anti-inmigrante de Donald Trump.

En la actualidad, organizaciones no gubernamentales de Baja California, como Ángeles sin Fronteras, trabajan en el acondicionamiento de sus albergues para incrementar su capacidad, ante la posibilidad de que el presidente de Estados Unidos cumpla sus amenazas y realice deportaciones masivas de connacionales, lo que generaría graves problemas para satisfacer las necesidades básicas de estas personas que en la mayoría de los casos son extraños en su propio país.

(Ernesto Méndez)

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